YA ME VALE, YA TE VALE, YA LE VALE…

Ya me vale, ya te vale, ya le vale…

Sin apenas darnos cuenta estamos emitiendo juicios constantemente, a nosotros mismos y a los demás, además lo hacemos sin tener toda la información en nuestras manos, sólo a partir de la punta del iceberg que se muestra a través de un comportamiento en un momento dado.

Siempre juzgamos sin tener toda la información, cuando juzgamos a los demás lo hacemos sin saber cuales son sus motivos, sus heridas del pasado, su historia de vida, etc… en definitiva, juzgamos un comportamiento sin tener en cuenta las verdaderas razones de ese comportamiento.

Cuando nos juzgamos a nosotros mismos sucede exactamente lo mismo, nos juzgamos y lo hacemos de manera muy dura, casi siempre demasiado dura y sin tener en cuenta las verdaderas razones de porqué hemos hecho o hemos dejado de hacer algo. Nuestro comportamiento siempre está condicionado por nuestra historia de vida y nuestras heridas que se albergan en nuestro subconsciente y que no vemos a la hora de juzgarnos.

Esta es la razón principal por la que somos tan poco auto indulgentes y tan poco auto compasivos con nosotros mismos. Si tuviéramos en cuenta toda la información no juzgaríamos a los demás y a nosotros mismos del mismo modo, seguro.

Pero ¿porqué lo hacemos? ¿porqué tenemos esta necesidad de andar todo el día juzgando?

A mi entender existen 5 factores que ayudan a entender porqué lo hacemos.

1.- Por defender a nuestro ego y nuestra identidad.

Cualquier comportamiento, pensamiento o acción que no responda a nuestro modelo de creencias es criticado de manera automática por nuestra mente como mecanismo de defensa para reforzar aquello que creemos correcto, aunque si lo analizáramos fríamente nos daríamos cuenta de que nuestro juicio sólo es una visión absolutamente subjetiva que depende de nuestro modelo de creencias.

2.- Por nuestro sentido de pertenencia.

Nuestro sentido de pertenencia es una necesidad básica del ser humano que está íntimamente ligada a nuestra herida fundamental, que nos acepten y nos quieran.

Muchas veces emitimos juicios o críticas de un tercero sin que esté delante por ganar la complicidad de quién está ahí en ese momento, sin tener en cuenta que se trata de un acto muy hipócrita, pues a menudo cuando estamos delante de la persona en cuestión nos falta honestidad y congruencia para decírselo a la cara.

3.- Por envidia o anhelo.

También criticamos o juzgamos simplemente por anhelo o envidia, porque es más fácil criticar al de fuera que responsabilizarse de uno mismo y de sus anhelos.

4.- Por que no queremos verlo en nostros.

Aunque parezca extraño, muchas veces juzgamos a los demás porque tienen algo que no nos gusta y que inconscientemente sabemos que no soportamos de nosotros mismos, porque en realidad también lo tenemos, aunque a veces esté un poco camuflado.

5.- Porque mientras miro a los demás evito mirarme a mí.

Mientras miro hacia fuera evito mirar hacia dentro. Mirar hacia dentro y responsabilizarme de mi mismo, de mis actos y de mis consecuencias no es nada agradable, así que mejor mirar hacia fuera y fijarme en los demás.

Pero todo esto sirve para explicar porqué juzgamos a los demás, pero, ¿y a nosotros mismos? ¿porqué nos juzgamos tanto?

La principal razón es el victimizarnos y quedarnos en nuestra zona de confort, por duro que suene, mientras me juzgo y me castigo no me responsabilizo de mi vida.

Deberíamos decirnos – He hecho lo que buenamente sabía y podía desde mi punto de conciencia y evolutivo, así que me responsabilizo de ello y tiro adelante tratando de aprender para hacerlo mejor la próxima ocasión y reparando, en la medida de lo posible, el daño propio o ajeno que haya podido causar. Esa debería de ser la actitud.

En definitiva, si no encontramos el ¿para qué lo hacemos? difícilmente podremos romper con estos automatismos de juicios constantes que salen de nuestra cabeza.

¿Y tú, te juzgas constantemente y juzgas a los demás? ¿Para qué lo haces?

Déjame tu opinión 😉

db

11 respuestas a «YA ME VALE, YA TE VALE, YA LE VALE…»

  1. Me ha gustado mucho. Creo q se tiene q trabajar mucho en uno mismo. Siempre fue fácil hablar; criticar e incluso resolver la vida de los demás. Hay personas súper cerradas y no admiten otro punto de vista q no sea el suyo

  2. Me parece muy acertado, es dificil cambiarlo pues desde niños lo venimos aprendiendo. Dificil pero no imposible solo es cuestion de un poco de esfuerzo y querer hacerlo.

  3. Asi es o debemos juzgar ni criticar a nadie por el simple hecho de que o piensa como tú y sobre todo hay que tener empatía con los demás y ponernos en sus zapatos para ver por todo lo que ha pasado. GRACIAS POR TU REFLEXION.

  4. Es tan fácil criticar a los demás sin darnos cuenta que también nosotros cometemos errores tras errores .
    Muy buena reflexión . Á tener fuerza para conseguir los cambios .

  5. Muy de acuerdo con tus cinco factores responsables de estos comportamientos.
    En mi caso, tiene que ver más con tu primer y segundo párrafo: Antes de emitir un juicio de valor sobre los demás y sobre nosotros mismos, debemos tener toda la información.
    Debemos saber su pasado y sus historia de vida, por un lado , así como tener en cuenta nuestro pasado y nuestra historia de vida.

  6. Completamente de acuerdo , vivimos en una sociedad hipócrita, y lo resumo en un epitafio curioso de que quien procede , Pablo Escobar , ” cuando critiques al de enfrente mirate a ti mismo “

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.