¿Por qué nos ponemos expectativas que a menudo nos decepcionan?

Podríamos empezar por analizar ¿Qué es una expectativa? Pues es muy simple, una expectativa es algo que espero que ocurra en un cierto tiempo y de una cierta manera.

Lo seres humanos somos especialistas en poner expectativas, tanto en lo que se refiere a nosotros mismos como sobre los demás o incluso expectativas sobre la vida misma, sobre el tiempo que creemos que va a hacer o incluso hacia dónde va la sociedad, etc…

El problema con nuestras expectativas es que siempre suelen ser exageradas, tanto si son buenas, si son malas, nos cuesta mucho ser realistas y siempre esperamos o mucho más o mucho menos.

Cuando son expectativas sobre nosotros mismos, dependerá mucho del momento de la vida en el que nos encontremos, si somos optimistas tendremos expectativas exageradas en lo positivo, si estamos pasando por un mal momento, tendremos expectativas exageradas hacia lo negativo.

Podrás observar que gran parte de nuestras frustraciones están basadas en estas expectativas que nos ponemos poco realistas. A menudo sobrestimamos lo que podemos hacer en tres meses y subestimamos lo que podemos hacer en tres años.

Cuando son expectativas sobre los demás, generalmente esperamos mucho más de ellos de lo que deberíamos, esto se debe a que es una excelente excusa para no responsabilizarnos de lo nuestro y justificar lo que no nos gusta de nuestra vida a través del comportamiento de los demás.

Date cuenta de una cosa muy curiosa, el 99 % de los enfados con los demás están basados en que no cumplen tus expectativas, dicen hacen o piensan cosas que no responden a aquello que tú tienes como expectativa.

Es importante tener en cuenta que las expectativas nunca son objetivas, siempre son muy subjetivas, por ejemplo, tener expectativas de ganar 5.000 € al mes puede ser una locura para alguien que esté ganando 1.000 € puede ser algo muy alcanzable y razonable para quien gane 4.000 € y puede ser un desastre total para quien esté ganando 10.000 €, como vemos, la expectativa es la misma pero en función de quien la lea el significado es completamente distinto.

Pero ¿Por qué lo hacemos? ¿Por qué necesitamos generar estas expectativas?

Creo que hay cuatro razones que lo explican muy bien y que además están relacionadas entre sí.

1.- Es más fácil vivir con expectativas, ya que es un bálsamo para soportar el presente que minuto no nos gusta.

2.- Es una escapada ideal del aquí y el ahora. Vivir en el aquí y el ahora nos confronta con nosotros mismos y con nuestra realidad, lo que a menudo resulta excesivamente duro para nosotros.

3.- Es más fácil fantasear que crear. Desde la fantasía de nuestras expectativas todo es posible, meterse en harina y trabajar de verdad para conseguirlo es otra cosa.

4.- Si miro fuera ya no tengo que mirar dentro. Cuando esté generando expectativas, estaré yéndome fuera de mi realidad, así que evito mirarme y responsabilizarme de mi realidad.

No podemos vivir sin expectativas, no somos seres iluminados, pero lo que sí que podemos hacer es aprender a generar expectativas más razonables y también aprender a gestionar nuestra reacción cuando la realidad no responde a nuestras expectativas.

Todo lo que ocurre en nuestra vida, en mi opinión no está bien ni mal, simplemente es lo perfecto para nuestro momento evolutivo y conciencial, es lo que necesitamos, lo que ocurre es que esto solo podemos verlo a través del paso del tiempo y poniendo mucho autoconocimiento y consciencia a nuestra vida.

A día de hoy, tras 49 años de experiencia terrenal, si miro hacia atrás en mi vida desde la máxima neutralidad, comprensión y auto compasión posible, me doy cuenta de que no hay ningún sin sentido en todo aquello que ha ocurrido en mi vida, ni en lo que yo he juzgado como bueno, ni en lo que yo he juzgado como malo.

Nada está bien ni mal, todo es perfecto, aunque casi nunca sea capaz de verlo con esta neutralidad cuando estoy en medio del meollo.

Para ir terminando, creo que hay dos factores que pueden ayudarnos mucho a gestionar nuestras expectativas. Me doy cuenta de que tanto en mi propia vida como en las vidas de las personas a las que tengo el honor de acompañar, se produce siempre una fórmula mágica

A más insatisfacción de la vida, más necesidad de generar expectativas.

A más inconsciencia, más necesidad de generar expectativas.

Así que el mejor remedio es trabajar nuestra sensación de satisfacción en nuestra vida y nuestro nivel de consciencia. Nuestra sensación de satisfacción mejorará si somos capaces de ser agradecidos con lo que tenemos y poner el foco en lo que sí tenemos más que en lo que creemos que nos falta.

Nuestro nivel de conciencia subirá a través de nuestro autoconocimiento y nuestro desarrollo personal, así que ya sabes cuál es la fórmula mágica para mejorar tu relación con tus expectativas:

A más satisfacción de la vida, menos necesidad de grandes expectativas.

A más consciencia, menos necesidad de grandes expectativas.

Espero que te haya servido esta reflexión y me encantará leerte en los comentarios y saber tu opinión acerca de las expectativas.

David

3 respuestas a «¿Por qué nos ponemos expectativas que a menudo nos decepcionan?»

  1. Hola David !!!
    Muy buen tema .
    Yo vivía poniendo espectativas en todo y vivía muy frustrada hasta que aprendí a agradecer lo que tengo y a trabajar por lo que quiero , y asi llevo una vida más tranquila y feliz no esperando nada de las personas y si necesito algo lo pido no esperando que sean adivinos con mis necesidades.
    Siempre te Leo.
    Gracias por tus consejos !!!!

  2. Completamente de acuerdo contigo, David.
    Cuanto más satisfecho estés con todo lo que te rodea, menor será la necesidad de crearte grandes expectativas.

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