LOS PASOS QUE NO TE ATREVES A DAR SON LOS QUE DEJAN MÁS HUELLA

Nos pasamos la vida dejando de hacer cosas que sabemos que deberíamos hacer, sin decir cosas que sabemos que deberíamos decir, evitando convertirnos en las personas que sabemos que estamos llamadas a ser, en definitiva, huyendo despavoridos de lo que nos está gritando nuestra alma.

Nuestro corazón lo sabe, pero nuestra razón insiste en negarlo encontrando excusas en cada esquina, pero ¿qué precio estamos pagando por ello?

Al comportarnos de esta manera y ceder ante nuestros miedos, dejamos de hacer pasos trascendentales para nuestra vida, y eso inevitablemente, deja una huella imborrable en nuestra alma.

Ya lo he dicho en más de una ocasión pero no me canso de repetirlo, al final de tus días, de lo único que te vas a arrepentir es de aquello que no has hecho, estas son las huellas que siempre quedarán porque siempre quedará la sombra de lo que pudo haber sido y no fue.

No dejes que estas huellas te hagan sentir al final de tus días que tu vida no mereció mucho la pena.

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