QUE BUENO SENTIRSE MAL

Sentirse mal es extraordinario porque es un indicativo de que estamos preparados para el cambio.

El dolor emocional nos muestra que no vamos por buen camino, que debemos realizar cambios en alguna dirección, así es de generosa la vida, nos regala alertas en forma de incomodidad o de dolor emocional para que nos movamos y actuemos.

Por eso digo que es bueno sentirse mal, aunque duela, aunque no nos guste, es muy bueno porque nos obliga a reaccionar. Además, es todo tan perfecto que si no le  hacemos caso al dolor, éste se intensificará hasta que le hagamos caso de una vez, ¿no te parece mágico?

Aprender a escucharnos en este “sentirnos mal” nos va a ayudar enormemente a avanzar en todos los ámbitos de nuestra vida.

Cuanto más desarrollemos esta habilidad, menos sufriremos, pues cada vez seremos más capaces de detectar ese dolor cuando empieza a llegar y podremos hacerle caso.

Así que si hoy te sientes al 100% genial, pero si sientes algún tipo de incomodidad o de dolor emocional, reflexiona acerca de cuál es el movimiento que te está pidiendo tu alma.

EL QUE TIENE QUE SER DISTINTO NO ES EL 2020, ERES TÚ

Se acerca el fin de año y con él, el afán de que el próximo año sea mejor que el anterior. Empezamos a proponernos buenos propósitos, a imaginar cómo podría ser ese 2020, pensamos en todas las estrategias para que las cosas sean diferentes, pero para que así sea solo hay un camino, que tú seas diferente.

Si tú quieres que tu vida mejore, solo hay un camino, tú debes mejorar. Cuando nos desarrollamos como personas, cuando nos capacitamos, cuando aumentamos nuestras habilidades, automáticamente, nuestra vida mejora.

Estás a tiempo de que este 2020 sea el mejor año de tu vida hasta el momento, sólo debes plantearte seriamente como deberías de ser tú para que esto fuera así, ¿en qué tipo de persona debes convertirte para que sucedan las cosas que tú quieres que sucedan?

Esta es la auténtica clave, pues si tú no cambias, nada va a cambiar, ya lo decía Albert Einstein hace muchos años, si quieres obtener resultados distintos haz cosas distintas, si sigues haciendo lo mismo seguirás obteniendo los mismos resultados, pero para hacer cosas distintas probablemente deberás convertirte en alguien distinto del que eres hoy, en una versión mejorada de ti.

Esto es válido para tu cuerpo físico, para tu carrera profesional, para tus relaciones, para tu abundancia, o para cualquier otra área de tu vida, así que lánzate a ser la persona que debes ser para que ocurra lo que tú quieres que ocurra en tu vida.

Que 2020 sea el año en el que realmente hubo un salto cuántico en tu vida 😉

SI NO CONTROLAS LO QUE COMES, NO CONTROLAS TU VIDA

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Aunque no lo parezca, te aseguro que el sentido de esta frase es brutal.

Mientras estamos despiertos, cada cuatro horas aproximadamente debemos decidir qué comemos y qué bebemos, y en función de lo que decidamos iremos forjando nuestra salud, nuestra energía vital y nuestro cuerpo físico.

Por eso es tan importante esta frase, porque cada cuatro horas tenemos la oportunidad de ejercer nuestra responsabilidad en algo tan importante para nuestra vida como es nuestra salud, pero a la vez esto se convierte en una gran oportunidad para desarrollar nuestra fuerza de voluntad y nuestra conciencia.

Si no somos capaces de contenernos para no hacer lo que no deberíamos en este ámbito, difícilmente lo seremos en otros ámbitos de la vida.

Por mi experiencia personal y profesional, puedo decirte que cuando comemos demasiado y ganamos peso es sólo por dos razones, no hay más, o bien no tenemos conciencia de lo que estamos haciendo y de sus repercusiones, cosa que hoy en día ocurre poco, o bien lo que sucede más a menudo, nuestra comida y nuestra bebida se convierten en una excelente fuente de compensación y huída para tapar otras cosas que no nos satisfacen nada de nuestra vida cotidiana.

Te lo dice alguien que hace 20 años pesaba casi 30 kilos más que ahora 😉

Así que te animo a que a partir de hoy utilices esta oportunidad que tienes cada cuatro horas de desarrollar tu consciencia y tu responsabilidad, los grandes resultados siempre son el fruto de las pequeñas acciones sostenidas en el tiempo 😉

LOS PASOS QUE NO TE ATREVES A DAR SON LOS QUE DEJAN MÁS HUELLA

Nos pasamos la vida dejando de hacer cosas que sabemos que deberíamos hacer, sin decir cosas que sabemos que deberíamos decir, evitando convertirnos en las personas que sabemos que estamos llamadas a ser, en definitiva, huyendo despavoridos de lo que nos está gritando nuestra alma.

Nuestro corazón lo sabe, pero nuestra razón insiste en negarlo encontrando excusas en cada esquina, pero ¿qué precio estamos pagando por ello?

Al comportarnos de esta manera y ceder ante nuestros miedos, dejamos de hacer pasos trascendentales para nuestra vida, y eso inevitablemente, deja una huella imborrable en nuestra alma.

Ya lo he dicho en más de una ocasión pero no me canso de repetirlo, al final de tus días, de lo único que te vas a arrepentir es de aquello que no has hecho, estas son las huellas que siempre quedarán porque siempre quedará la sombra de lo que pudo haber sido y no fue.

No dejes que estas huellas te hagan sentir al final de tus días que tu vida no mereció mucho la pena.

ACEPTO MIS LUCES Y MIS SOMBRAS

Este es un trabajo que llevo haciendo en estos últimos años, trabajar para ver, reconocer y aceptar mis luces y mis sombras.

Y tan importante es una cosa como la otra, porque ver, reconocer y aceptar todos aquellos aspectos de nosotros que brillan por encima de la media, es vital para nuestro autoconcepto y nuestra autoestima, pero del mismo modo, es sumamente importante saber ver, reconocer y aceptar nuestras sombras, pues nuestro auténtico crecimiento se produce a partir de poner luz a estas áreas oscuras y ser capaces de convivir con ellas, aceptando que nosotros también somos eso y que en muchas ocasiones además, podemos trascenderlo.

Una buena manera de trabajar esto es preguntarse: ¿Cuál es mi luz que más me ayuda en mi vida a día de hoy? En mi caso pro ejemplo, sé que es mi capacidad de comunicar, tengo una especial habilidad para la comunicación conmigo mismo y con los demás.

Y ¿Cuál es la sombra que más me limita en mi vida a día de hoy? En mi caso por ejemplo, sé que es la dispersión, me apasionan tantas cosas que se me hace muy difícil quedarme en una el tiempo que debería.

¿Y tú? ¿Eres capaz de responder estas dos preguntas? Si tienes dudas pregunta a personas como tu pareja, tu madre o una excelente amistad para que te den su opinión 😉 

GRACIAS, OS AMO

¿Cuánto tiempo serías capaz de vivir completamente feliz en el mejor de los paraísos pero completamente sol@? Y me refiero a no poder interactuar con nadie ni físicamente ni mediante la tecnología, no poder compartir esta experiencia con nadie más que tú mism@.

Probablemente no serían más que unas horas las que podrías estar completamente feliz, o quizá algunos días, pero difícilmente alguien podría estar así semanas o meses y seguir siendo feliz.

Esto nos ocurre porque somos seres sociales que necesitamos de la interacción con los demás, nuestro auténtico sentido de vida se encuentra a través de nuestra interacción con los demás, y muy especialmente, a través de la interacción con las personas que nos quieren y a las que queremos.

Esto es así pero no siempre lo vemos, a menudo nos cuesta demasiado darle el valor que se merecen a las personas que nos envuelven, desgraciadamente muchas veces solemos hacerlo cuando ya no están.

Así que hoy demos gracias a las personas que interactúan con nosotros y nos hacen felices, ellos son los jardineros encantadores que hacen florecer nuestras almas, reconozcamos su valor y expresémosles nuestro amor y agradecimiento.

Si estás leyendo esto, de algún modo estás interactuando conmigo 😉 así que muchísimas gracias por formar parte de mi vida 🙏🙏🙏 ·

MI MAYOR ERROR EN LA VIDA

Hoy me gustaría hacerte una confesión, me gustaría compartirte el que yo considero que ha sido mi mayor error como padre, como hijo, como pareja, como amigo, como emprendedor o en cualquier otro rol que me haya tocado vivir.

Te confieso que pasé la mayor parte de mi vida siendo tan soberbio como para creer que yo podía con todo, que no necesitaba ayuda que yo ya sabía cómo hacerlo y que si no, ya aprendería por mi cuenta.

Hace algunos años, cuando empecé a trabajarme seriamente, dejándome ayudar por terceras personas que sabían infinitamente más que yo, pude darme cuenta de que mi vida se transformaba en positivo rápidamente, cuanto más permitía la entrada de buenos terapeutas, coaches y mentores en mi vida, más se transformaba esta.

¿Cuál había sido la clave? Ser un poco más humilde, dejarme acompañar y capacitarme con personas que sabían más que yo, así de sencillo, así que esta sigue y seguirá siendo mi cruzada por el resto de mis días, trabajar en contra de mi soberbia y en favor de mi humildad, pues creo que nunca llegamos a ser demasiado humildes.

Pregúntate y respóndete con honestidad:

¿En qué área de tu vida crees que te vendría bien un poco de ayuda?

¿Cuál es el ámbito en el que no logras avanzar como tú quisieras?

¿Quién sería la mejor persona para ayudarte en esto?

Créeme, si identificas cuál es el área y quién sería la mejor persona para ayudarte, pídele ayuda, déjate aconsejar, contrátale para aprovechar todo su conocimiento y experiencia, porque te aseguro que si lo haces, te ahorrarás mucho tiempo, dinero y sufrimiento.

Te lo digo por experiencia propia 😉

¿TE SIENTES EN PAZ?

No sé si en estos momentos te sientes en paz contigo mism@, pero creo que esta es una búsqueda que nunca debes dejar de perseguir.

En mi opinión este es un elemento indispensable para poder vivir una vida plena y feliz. · Pero ¿qué nos impide vivir en paz y por tanto en armonía con nosotr@s mism@? Algo muy sencillo, la verdadera aceptación de nuestra realidad

La vida siempre nos pone delante lo que necesitamos, aunque en muchas ocasiones no sea lo que nosotros quisiéramos.

Siempre tenemos una oportunidad para aprender y trascender algo con aquello que nos regala la vida, la clave no esta en lo que nos pasa sino en lo que hacemos con aquello que nos pasa.

Cuando somos capaces de aceptar nuestra realidad por dura que sea, nos sentimos en paz, ya que dejamos de dedicar energía y tiempo a batallar contra nuestra propia realidad, además, al hacerlo nos permitimos algo mucho más importante, poder destinar esta energía y tiempo a trabajar para transformar aquello que no nos gusta de nuestra realidad.

Así que la mejor via para alcanzar esta ansiada paz interior no es otra que la aceptación verdadera de nuestra realidad. · Estaría bien tomar el hábito de hacerse cada día las siguientes preguntas:

¿Qué es lo que no estoy aceptando de mi vida?

¿Cuál es mi lucha interna contra mi propia realidad?

¿Cómo puedo dejar de dedicarle energía a esta lucha para dedicársela a transformar esta realidad?

SI DUDAS ENTRE HACER Y NO HACER, HAZ SIN PENSAR

Cuando te encuentres en una situación en la que dudes entre hacer o no hacer algo, mientras no hagas daño a nadie, haz sin pensar, porque al menos te vas a llevar la experiencia vivida y el aprendizaje, de lo contrario, siempre vivirás con el anhelo de cómo hubiera sido si lo hubieras hecho.

Hay algo mucho peor que no haberlo hecho, no haberlo intentado.

Cuando nos encontremos al final de nuestros días, difícilmente nos arrepentiremos de nada de lo que hemos hecho, los arrepentimientos y las frustraciones vendrán por aquello que no hicimos, aquello que no dijimos, por el camino que no tomamos en su momento y que hubiera podido cambiar por completo nuestras vidas.

Así que sé valiente y toma acción, yo soy de los que piensa que en la vida unas veces se gana y otras se aprende, pero nunca se pierde. 

NO TE QUEDES DONDE NO PUEDAS SER TÚ

Estamos acostumbrados a dejar de ser nosotros por complacer a los demás, la mayoría de veces por buscar el amor y el reconocimiento de los demás, o por miedo a no perderlo, el problema de esto es que al actuar así nos estamos dejando de querer a nosotros mismos al no permitirnos ser quienes somos.

Además lo grave es que pocas veces lo hacemos siendo conscientes de ello, a menudo lo hacemos sin darnos cuenta, cediendo a la voluntad de nuestro inconsciente y a sus beneficios ocultos.

La cuestión es que pagamos un precio muy alto por ello, pues dejar de ser nosotros mismos nos produce una profunda insatisfacción, ya que nos lleva a vivir desalineados entre lo que somos y cómo interactuamos con los demás.

Lo experimentamos constantemente en los diferentes ámbitos de nuestra vida, en la pareja, en los amigos, en nuestro entorno laboral o incluso con la familia.

Te invito a que pares por un momento y te cuestiones ¿en qué ámbitos de tu vida no estás siendo tú?

Cuando lo tengas claro haz lo posible para ser más tú en ese ámbito, progresando día a día hasta que te sientas alinead@ entre lo que eres y cómo interactuas con los demás, y si no puedes ser tú, recuerda: NO TE QUEDES DONDE NO PUEDAS SER TÚ

¿TE IMAGINAS SER TÚ?

A lo mejor estás pensando… ¿pero qué dice este? si yo ya soy yo ???

Quiero demostrarte que no, que estás muy lejos de ser tú.

¿Dices lo que piensas? ¿Haces lo que sientes? ¿Te muestras cómo eres? ¿Trabajas en lo que te gusta? ¿Te acuestas cada día al lado de la persona a la que amas? ¿Te relacionas sólo con personas que te suman y que les sumas? Y podríamos seguir con un sin fin de preguntas más.

Si has respondido NO a alguna de las preguntas, entonces, no estás siendo del todo tú.

No soy ingenuo, sé que no podemos ser así el 100 % de las ocasiones, pero ¿no crees que podríamos acercarnos mucho más de lo que lo hacemos? ¿no merecería mucho la pena?

Este es al menos el camino que yo elijo, el de avanzar día a día hacia mi honestidad, trabajar sin descanso para ir ganando coherencia entre mi sentir, mi pensar, mi decir y mi actuar, liberarme de todas máscaras y convencionalismos sociales que pueda, en definitiva, avanzar hacia ser cada vez más yo.

Lo hago porque estoy convencido de que este es el camino para sentirme pleno y feliz, para hacer felices a los que me rodean y para servir a los demás desde lo que haya venido a hacer aquí.

¿Y tú? ¿Te sumas a la aventura de ser cada vez más tú? 😉

NOOOO, OTRA VEZ LUNES !!

¿Tienes una sensación de liberación cada vez que llega el fin de semana? ¿Qué esta pasando en tu vida entre semana para que cuando llegue el lunes tengas esta sensación?

Nuestra actividad laboral se lleva gran parte de las horas que tenemos en esta vida, por ello es vital que dediquemos estas horas a una actividad que nos aporte satisfacción y plenitud.

Todos estamos aquí para realizar alguna actividad que nutra y de sentido a nuestras vidas a la vez que servimos a los demás con nuestros dones y talentos, de hecho, yo no he encontrado nada que me produzca más felicidad y aporte más sentido a mi vida como servir a los demás, lo veo también en las personas con las que trabajo.

Servir a los demás desde nuestra vocación es lo más grande que podemos hacer en esta vida. .

Te quiero proponer tres preguntas que en mi opinión son la clave para alcanzar una vida plena y feliz.

¿Qué te encanta hacer y sabes hacer mejor que la mayoría? . ¿Cuál es aquella actividad que mientras la realizas pierdes la noción del tiempo y te produce plenitud?

¿Cómo puedes poner esta actividad al servicio de los demás? . Me encantará que me respondas a alguna de ellas o a las 3 si lo deseas.

LA AUTO DECEPCIÓN, EL MAYOR PARALIZADOR

Si no estás tomando decisiones es por tu miedo a no decepcionarte.

¿Qué nos impide tomar decisiones para empezar a hacer algo que queremos hacer, da igual si se trata de aprender inglés, perder peso, hacer ejercicio o emprender un proyecto… a menudo tardamos demasiado en tomar este tipo de decisiones y ponernos en el camino de la acción, ¿por qué nos pasa? ¿no es algo que deseamos?

¿Quieres saber por qué nos pasa? el principal motivo es el miedo a fracasar, el miedo a decepcionarnos por no cumplir con aquellos compromisos que hemos tomado con nosotros mismos.

No nos gusta decepcionar a los demás, pero nos gusta menos aún decepcionarnos a nosotros mismos.

La mayoría de nosotros tenemos la experiencia de haber empezado un año con muchas decisiones en mente y antes de que finalice Enero muchas de ellas se han derrumbado, con la consiguiente decepción y sensación de fracaso hacia nosotros mismos.

Todas estas experiencias quedan registradas en nuestra mente y en nuestro corazón, ésta es una de las razones que hace que nos vayamos convirtiendo en seres cada vez más rígidos y conservadores, en definitiva más incapaces de volvernos una mejor versión de nosotros mismos.

Salir de nuestra zona de confort y atrevernos a intentar algo nuevo no es nada fácil, pero más difícil es seguir con la incoherencia interna de saber que debemos ir hacia la izquierda y seguir yendo hacia la derecha. Para hacerlo, el primer paso es el darse cuenta, el tomar conciencia de que nos pasa esto, aceptarlo y querer trascenderlo.

El segundo paso es decidir, pues antes de toda acción hay una decisión.

Y el tercer paso es actuar de forma sostenida, sabiendo que podemos fallar, que podemos equivocarnos, hacen falta muchos intentos para consolidar un proyecto o para establecer un cambio de hábitos, así que no te desanimes y no te decepciones, porque si no lo logras hoy no es ningún fracaso, es tan solo un intento más, levántate y vuélvelo a intentar, recuerda cuando eras bebé y aprendiste a andar, ¿en qué momento dejaste de intentarlo? Cuando lo conseguiste.

Cada nuevo día es una excelente oportunidad de volverlo a intentar. ¿Sabes una cosa? hay algo mucho peor que no haberlo logrado, es no haberlo intentado.

www.davidbertrancoach.com

¿Cómo eliminar mis creencias limitantes?

Nuestra realidad no es más que el fruto de nuestras creencias acerca de aquello que creemos merecer. Así de simple.

Aunque a veces cueste de creer, vivimos el tipo de relaciones que creemos merecer, tenemos la abundancia financiera que creemos merecer, el trabajo que creemos merecer etc… el problema de todo esto es que aquello que creemos merecer está alojado en nuestro inconsciente, y muchas veces no tiene nada que ver con aquello que nos decimos desde nuestra mente consciente.

Si nuestras creencias son las que determinan nuestra realidad, es vital para nosotros que aprendamos a identificar y a gestionar estas creencias.

¿Qué es una creencia?

Una creencia no es más que una idea a la que nosotros le hemos dado valor de verdad absoluta, creemos que eso es así y no hay otra opción, pero se trata de una percepción absolutamente subjetiva, prueba de ello es que otra persona, ante la misma situación tiene creencias completamente distintas.

Así pues, del mismo modo que nosotros le hemos dado este valor a esa creencia, podemos cambiarle nuestra percepción y darle otro valor.

¿De dónde vienen mis creencias?

Nuestras creencias provienen de tres bloques:

1.- El contexto sociocultural en el que hemos nacido y nos hemos educado. Si hemos nacido en Madrid o en Casablanca, no tendremos las mismas creencias acerca de la religión, la comida o la mujer por ejemplo.

2.- Nuestros referentes en nuestra infancia, especialmente nuestros padres y nuestros maestros. El ser humano es extremadamente dependiente de un adulto durante muchos años, necesitamos de alguien para que nos acompañe y nos enseñe a ir por la vida, así que cualquier cosa que nos digan nuestros padres o nuestros maestros, especialmente en nuestra etapa de los 0 a los 7 años, la creeremos como una verdad absoluta. Por ejemplo, si de pequeño he escuchado que “el dinero es algo sucio”, que “el dinero corrompe a las personas”, o que “si tiene tanto dinero algo habrá hecho”, lo más probable es que de mayor tengamos dificultades en el área financiera hasta que podamos trabajar estas creencias.

3.- Nuestras propias experiencias de vida. Todo aquello que vamos experimentando a la largo de nuestra vida produce unos resultados. Cada acción nuestra genera una reacción y por tanto un resultado, así que muchas veces, creemos que si volvemos a realizar la misma acción obtendremos exactamente el mismo resultado, pero eso no siempre es así. Por ejemplo, si una chica en su primera relación de pareja experimenta la infidelidad, puede crearse la creencia de que todos los hombres son infieles, esto sin duda le va a condicionar sus posteriores relaciones.

¿Cómo identifico mis creencias limitantes?

La clave está en hacer un profundo proceso de autoconocimiento y desarrollo personal que nos lleve a podernos mirar y a analizar nuestro bagaje vital para poder discernir cuáles han sido esos momentos que han generado esas creencias a lo largo de nuestra vida.

De todas maneras hay algo muy sencillo para identificar las áreas en las que tenemos creencias limitantes. En cualquier área donde tengas dificultades en tu vida, tienes creencias limitantes. Si sueles manifestar dificultades en tus relaciones, en tu salud, o en tu abundancia, identifica que puede haber ahí respecto a las creencias limitantes que hayas podido crear en los tres bloques que te he expuesto.

¿Cómo elimino mis creencias limitantes?

Existen diversos métodos para borrar nuestras creencias limitantes e instalar creencias empoderantes, en mi caso utilizo la programación neuro lingüística.

Uno de los ejercicios de PNL más potentes que puedes hacer para empezar (una vez tengas identificada tu creencia limitante), es grabar 20 veces seguidas una afirmación en presente y en primera persona, en la que que afirmes todo lo contrario de lo que dice tu creencia, por ejemplo, si tu creencia es “Es muy difícil ver oportunidades para ganar dinero”, puedes grabar una frase del tipo “Constantemente veo oprtunidades para ganar dinero”

Una vez la tengas grabada, escúchala las 20 veces seguidas tres veces al día con los ojos cerrados y respirando profundamente, hazlo durante al menos 21 días ininterrumpidos. Una vez hayas trascendido la vergüenza que sientes al escuchar tu voz, te aseguro que habrán cosas que empezarán a cambiar en tu vida, ya que no existe nada más potente para tu cerebro inconsciente que escuchar tu propia voz afirmándole algo. ¿Qué pierdes por probarlo?

Espero que te sirva y que resuelvas todas aquellas creencias que no te dejan avanzar.

¿En qué área tienes creencias limitantes?

Déjame tus comentarios 😉

¿Por qué nos ponemos expectativas que a menudo nos decepcionan?

Podríamos empezar por analizar ¿Qué es una expectativa? Pues es muy simple, una expectativa es algo que espero que ocurra en un cierto tiempo y de una cierta manera.

Lo seres humanos somos especialistas en poner expectativas, tanto en lo que se refiere a nosotros mismos como sobre los demás o incluso expectativas sobre la vida misma, sobre el tiempo que creemos que va a hacer o incluso hacia dónde va la sociedad, etc…

El problema con nuestras expectativas es que siempre suelen ser exageradas, tanto si son buenas, si son malas, nos cuesta mucho ser realistas y siempre esperamos o mucho más o mucho menos.

Cuando son expectativas sobre nosotros mismos, dependerá mucho del momento de la vida en el que nos encontremos, si somos optimistas tendremos expectativas exageradas en lo positivo, si estamos pasando por un mal momento, tendremos expectativas exageradas hacia lo negativo.

Podrás observar que gran parte de nuestras frustraciones están basadas en estas expectativas que nos ponemos poco realistas. A menudo sobrestimamos lo que podemos hacer en tres meses y subestimamos lo que podemos hacer en tres años.

Cuando son expectativas sobre los demás, generalmente esperamos mucho más de ellos de lo que deberíamos, esto se debe a que es una excelente excusa para no responsabilizarnos de lo nuestro y justificar lo que no nos gusta de nuestra vida a través del comportamiento de los demás.

Date cuenta de una cosa muy curiosa, el 99 % de los enfados con los demás están basados en que no cumplen tus expectativas, dicen hacen o piensan cosas que no responden a aquello que tú tienes como expectativa.

Es importante tener en cuenta que las expectativas nunca son objetivas, siempre son muy subjetivas, por ejemplo, tener expectativas de ganar 5.000 € al mes puede ser una locura para alguien que esté ganando 1.000 € puede ser algo muy alcanzable y razonable para quien gane 4.000 € y puede ser un desastre total para quien esté ganando 10.000 €, como vemos, la expectativa es la misma pero en función de quien la lea el significado es completamente distinto.

Pero ¿Por qué lo hacemos? ¿Por qué necesitamos generar estas expectativas?

Creo que hay cuatro razones que lo explican muy bien y que además están relacionadas entre sí.

1.- Es más fácil vivir con expectativas, ya que es un bálsamo para soportar el presente que minuto no nos gusta.

2.- Es una escapada ideal del aquí y el ahora. Vivir en el aquí y el ahora nos confronta con nosotros mismos y con nuestra realidad, lo que a menudo resulta excesivamente duro para nosotros.

3.- Es más fácil fantasear que crear. Desde la fantasía de nuestras expectativas todo es posible, meterse en harina y trabajar de verdad para conseguirlo es otra cosa.

4.- Si miro fuera ya no tengo que mirar dentro. Cuando esté generando expectativas, estaré yéndome fuera de mi realidad, así que evito mirarme y responsabilizarme de mi realidad.

No podemos vivir sin expectativas, no somos seres iluminados, pero lo que sí que podemos hacer es aprender a generar expectativas más razonables y también aprender a gestionar nuestra reacción cuando la realidad no responde a nuestras expectativas.

Todo lo que ocurre en nuestra vida, en mi opinión no está bien ni mal, simplemente es lo perfecto para nuestro momento evolutivo y conciencial, es lo que necesitamos, lo que ocurre es que esto solo podemos verlo a través del paso del tiempo y poniendo mucho autoconocimiento y consciencia a nuestra vida.

A día de hoy, tras 49 años de experiencia terrenal, si miro hacia atrás en mi vida desde la máxima neutralidad, comprensión y auto compasión posible, me doy cuenta de que no hay ningún sin sentido en todo aquello que ha ocurrido en mi vida, ni en lo que yo he juzgado como bueno, ni en lo que yo he juzgado como malo.

Nada está bien ni mal, todo es perfecto, aunque casi nunca sea capaz de verlo con esta neutralidad cuando estoy en medio del meollo.

Para ir terminando, creo que hay dos factores que pueden ayudarnos mucho a gestionar nuestras expectativas. Me doy cuenta de que tanto en mi propia vida como en las vidas de las personas a las que tengo el honor de acompañar, se produce siempre una fórmula mágica

A más insatisfacción de la vida, más necesidad de generar expectativas.

A más inconsciencia, más necesidad de generar expectativas.

Así que el mejor remedio es trabajar nuestra sensación de satisfacción en nuestra vida y nuestro nivel de consciencia. Nuestra sensación de satisfacción mejorará si somos capaces de ser agradecidos con lo que tenemos y poner el foco en lo que sí tenemos más que en lo que creemos que nos falta.

Nuestro nivel de conciencia subirá a través de nuestro autoconocimiento y nuestro desarrollo personal, así que ya sabes cuál es la fórmula mágica para mejorar tu relación con tus expectativas:

A más satisfacción de la vida, menos necesidad de grandes expectativas.

A más consciencia, menos necesidad de grandes expectativas.

Espero que te haya servido esta reflexión y me encantará leerte en los comentarios y saber tu opinión acerca de las expectativas.

David

CÓMO RECONOCER E INTEGRAR NUESTRAS SOMBRAS PARA GANAR PAZ INTERIOR

Cómo reconocer e integrar nuestras sombras con el fin de ganar paz interior.

Todos tenemos una fachada que mostramos al mundo, lo que sería nuestro personaje público, tal y como lo definió Carl G. Jung, esta fachada es nuestra máscara o personalidad, pero también tenemos una parte que nos guardamos, de la que muchas veces hay aspectos que ni vemos y otras veces los vemos pero decidimos guardarlos, pues tenemos la falsa creencia de que si mostramos esas partes de nosotros van a dejar de querernos o valorarnos.

Esa parte oculta y reprimida de nosotros es nuestra sombra. Esta sombra no nos permite mostrarnos al mundo tal y como somos y nos genera conflicto interno por la disonancia entre lo que somos de verdad y lo que mostramos hacia fuera.

Todo esto hace que se manifiesten en nuestra vida situaciones dolorosas que se repiten una y otra vez como patrones de funcionamiento que no dejan de condicionarnos.

Es importante hacer un trabajo de reconocimiento e integración de nuestras sombras con el fin de ganar coherencia entre nuestro pensar, sentir y actuar, de modo que podamos mostrarnos de manera mucho más honesta a nosotros mismos y a los demás.

Nuestras sombras nunca van a desaparecer porque forman parte de nosotros, pero si aprendemos a reconocerlas, aceptarlas e integrarlas, dejarán de fastidiarnos en muchos aspectos de nuestra vida, pues dejarán de limitarnos y condicionarnos.

Al desarrollar nuestra personalidad desde niños, vamos desarrollando también nuestras sombras, cualquier comportamiento que nos recriminan desde fuera durante nuestra infancia, lo juzgamos como malo y lo empezamos a esconder, ahí se genera la mayor parte de nuestra sombra, en esa lucha con nosotros mismos para intentar ser más buenos de lo que somos, auto engañándonos y reprimiendo toda aquella parte de nosotros que juzgamos como negativa.

Es imposible vivir con plenitud sin integrar nuestras sombras, ya que todos tenemos la necesidad de ser nosotros mismos, desde nuestra máxima autenticidad y honestidad.

Pero, ¿cómo podemos hacer este trabajo de reconocimiento e integración?

En primer lugar debemos saber que vamos a pasar por tres fases, la primera de ellas es la ceguera, ya que hasta que no hacemos un trabajo de auto conocimiento, somos incapaces de ver cuál es esa parte oscura de nosotros, en esta fase a menudo proyectamos en los demás, a modo de crítica, todo aquello que está en nosotros pero que no vemos.

La segunda fase es el reconocimiento de reojo, empezamos a verlo pero con incredulidad, nos cuesta mirarlo y reconocerlo.

Finalmente llega la tercera fase, que es la de la mirada real, en la que reconocemos que también somos eso y a partir de ahí progresivamente se produce la aceptación.

Para poder identificar tu sombra puedes prestar atención a lo siguiente:

· Date cuenta de que es aquello que te altera mucho de los demás, que te molestan de mala manera, ese suele ser un aspecto de tu lado oscuro que proyectas en el otro.

· Fíjate en aquello que te causa dolor sin entender muy bien el porqué, cuando percibes que te hiere o te duele más de lo que debería. Detrás de esta hipersensibilidad probablemente descubras alguna de estas partes ocultas o reprimidas tuyas.

· Toma consciencia de aquellos comportamientos dañinos que no puedes dejar de hacer como apegos, distorsiones en tus relaciones emocionales, adicciones, patrones negativos que se repiten, etc… generalmente haces todo esto por no dejar algo que estaba oculto en tu sombra.

¿Una vez identificada, como integramos nuestra sombra?

· Cómo cualquier sombra, al ponerle luz se atenúa, así que vamos a tener que ponerle luz, tomando consciencia de su existencia.

· Date permisos para mostrarte tal y como eres, probablemente no caerás bien a todo el mundo, pero a los que les caigas bien será de verdad.

· Mantente alerta a las manifestaciones de tu sombra y trabaja la auto compasión, no pasa nada por ser como eres.

· No te auto engañes, trabaja la máxima sinceridad y honestidad contigo y automáticamente lo harás con los demás.

Al final se trata de un acto de amor contigo, de ir disolviendo tu ego y por tanto tus miedos.

Cuando integras todo lo que eres te vuelves una persona mucho más libre y auténtica, y eso, se traduce en mayor paz interior.

Como decía Carl Rogers, “La curiosa paradoja es que cuando me acepto tal cual soy, entonces puedo cambiar”.

Te aseguro que si supieras lo beneficioso que es ser uno mismo… no harías otra cosa en la vida que perseguirlo 😉 Te animo a que emprendas tu camino en esta dirección.

Us abrazo grande.

db

YA ME VALE, YA TE VALE, YA LE VALE…

Ya me vale, ya te vale, ya le vale…

Sin apenas darnos cuenta estamos emitiendo juicios constantemente, a nosotros mismos y a los demás, además lo hacemos sin tener toda la información en nuestras manos, sólo a partir de la punta del iceberg que se muestra a través de un comportamiento en un momento dado.

Siempre juzgamos sin tener toda la información, cuando juzgamos a los demás lo hacemos sin saber cuales son sus motivos, sus heridas del pasado, su historia de vida, etc… en definitiva, juzgamos un comportamiento sin tener en cuenta las verdaderas razones de ese comportamiento.

Cuando nos juzgamos a nosotros mismos sucede exactamente lo mismo, nos juzgamos y lo hacemos de manera muy dura, casi siempre demasiado dura y sin tener en cuenta las verdaderas razones de porqué hemos hecho o hemos dejado de hacer algo. Nuestro comportamiento siempre está condicionado por nuestra historia de vida y nuestras heridas que se albergan en nuestro subconsciente y que no vemos a la hora de juzgarnos.

Esta es la razón principal por la que somos tan poco auto indulgentes y tan poco auto compasivos con nosotros mismos. Si tuviéramos en cuenta toda la información no juzgaríamos a los demás y a nosotros mismos del mismo modo, seguro.

Pero ¿porqué lo hacemos? ¿porqué tenemos esta necesidad de andar todo el día juzgando?

A mi entender existen 5 factores que ayudan a entender porqué lo hacemos.

1.- Por defender a nuestro ego y nuestra identidad.

Cualquier comportamiento, pensamiento o acción que no responda a nuestro modelo de creencias es criticado de manera automática por nuestra mente como mecanismo de defensa para reforzar aquello que creemos correcto, aunque si lo analizáramos fríamente nos daríamos cuenta de que nuestro juicio sólo es una visión absolutamente subjetiva que depende de nuestro modelo de creencias.

2.- Por nuestro sentido de pertenencia.

Nuestro sentido de pertenencia es una necesidad básica del ser humano que está íntimamente ligada a nuestra herida fundamental, que nos acepten y nos quieran.

Muchas veces emitimos juicios o críticas de un tercero sin que esté delante por ganar la complicidad de quién está ahí en ese momento, sin tener en cuenta que se trata de un acto muy hipócrita, pues a menudo cuando estamos delante de la persona en cuestión nos falta honestidad y congruencia para decírselo a la cara.

3.- Por envidia o anhelo.

También criticamos o juzgamos simplemente por anhelo o envidia, porque es más fácil criticar al de fuera que responsabilizarse de uno mismo y de sus anhelos.

4.- Por que no queremos verlo en nostros.

Aunque parezca extraño, muchas veces juzgamos a los demás porque tienen algo que no nos gusta y que inconscientemente sabemos que no soportamos de nosotros mismos, porque en realidad también lo tenemos, aunque a veces esté un poco camuflado.

5.- Porque mientras miro a los demás evito mirarme a mí.

Mientras miro hacia fuera evito mirar hacia dentro. Mirar hacia dentro y responsabilizarme de mi mismo, de mis actos y de mis consecuencias no es nada agradable, así que mejor mirar hacia fuera y fijarme en los demás.

Pero todo esto sirve para explicar porqué juzgamos a los demás, pero, ¿y a nosotros mismos? ¿porqué nos juzgamos tanto?

La principal razón es el victimizarnos y quedarnos en nuestra zona de confort, por duro que suene, mientras me juzgo y me castigo no me responsabilizo de mi vida.

Deberíamos decirnos – He hecho lo que buenamente sabía y podía desde mi punto de conciencia y evolutivo, así que me responsabilizo de ello y tiro adelante tratando de aprender para hacerlo mejor la próxima ocasión y reparando, en la medida de lo posible, el daño propio o ajeno que haya podido causar. Esa debería de ser la actitud.

En definitiva, si no encontramos el ¿para qué lo hacemos? difícilmente podremos romper con estos automatismos de juicios constantes que salen de nuestra cabeza.

¿Y tú, te juzgas constantemente y juzgas a los demás? ¿Para qué lo haces?

Déjame tu opinión 😉

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MAÑANA LO HAGO!

¿Te suena haber pronunciado esta frase en los últimos meses? ¿Y en los últimos días? ¿Y en las últimas horas?

Existe una palabra que se ha puesto de moda últimamente “PROCRASTINAR”, la palabra está de moda pero el concepto es muy antíguo, es lo que nuestras abuelas definían como… no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.

De hecho el concepto es muy viejo porque es algo que ha sucedido siempre y a todo el mundo, en mayor o menor medida. Les pasaba a nuestros abuelos, a nuestros padres, a nosotros y les pasará a nuestros hijos y a las generaciones que vienen.

Quizás hoy está un poquito más de moda porque tenemos muchos más mecanismos de distracción de los que ha habido nunca, pero la clave de que dejemos para mañana lo que podamos hacer hoy no es esa.

Existe solo una razón que explica por qué nos ocurre esto, además es muy simple, cuando dejamos de hacer algo que sabemos que deberíamos hacer, siempre es porque estamos satisfaciendo otra necesidad inconsciente que es más importante para nosotros que aquello que deberiamos hacer.

Te pongo un ejemplo para que lo veamos más claro, imagina que tienes que decirle algo a alguien, y resulta que imaginas que esto que le quieres decir va a desembocar en una discusión acalorada, pero tú sientes que para ti es importante que se lo digas. 

A lo mejor llevas una semana diciendo… de mañana no pasa, mañana se lo digo, pero luego siempre surge alguna excusa que te justifica pasarlo otra vez a mañana, pues bien, en realidad, postergando esta situación estás satisfaciendo tu necesidad inconsciente de evitar la confrontación.

Los seres humanos tenemos infinidad de necesidades inconscientes que vamos satisfaciendo sin darnos cuenta al evitar hacer cosas que sabemos que deberíamos hacer. Casi todas ellas vienen del mismo origen, nuestros miedos.

Miedo a confrontar, miedo a quedar mal, miedo al fracaso o incluso al éxito, miedo a salir de mi zona de confort… y por debajo de todos estos siempre está el mismo, miedo a que me dejen de querer.

El problema de todo esto es que casi nunca vemos esta necesidad inconsciente y nos frustramos por no satisfacer la necesidad que sí vemos, que es la consciente.

Pero si te observas a ti, te darás cuenta de que llega un momento en el que la necesidad es suficiente como para que tomes acción, esto sucede por ejemplo cuando debemos estudiar un examen, a lo mejor tenemos tres semanas para hacerlo, pero lo vamos dejando hasta que sabemos que si no nos ponemos ya, el precio a pagar va a ser demasiado caro y entonces lo hacemos.

O cuando el médico nos dice que debemos dejar de fumar o hacer ejercicio porque si no duraremos cuatro días, entonces la necesidad a satisfacer va a ser cuidar nuestra salud por encima de nuestra pereza.

La solución a todo esto solo pasa por un camino, el camino de la conciencia, del auto conocimiento para darse cuenta de los mecanismos que tiene uno mismo, de esas necesidades inconscientes, de modo que podamos gestionar el problema desde su raíz.

Solo lograremos combatir la procrastinación si somos capaces de ahondar en estas necesidades inconscientes para que que dejen de ser más importantes que las conscientes.

Te propongo un ejercicio para que puedas poner en práctica esto en tu vida:

¿Qué estás dejando para mañana que deberías hacer hoy?

¿Qué beneficio inconsciente les puedes estar sacando al demorarlo?

¿Qué precio estás pagando por demorarlo? (frustración, insatisfacción, empeorar mi salud, mis relaciones, mis finanzas…)

Date cuenta de que el precio que estamos pagando siempre está dañando nuestra autoestima.

Cuando el precio a pagar sea suficiente, se volverá realmente importante y lo harás. (recuerda lo de estudiar el examen).

Luego aplica el método ADELA

1.- Análisis de la situación (parar y tomar consciencia de la situación)

2.- Decisión (Decide que vas a hacer siendo realista)

3.- El Plan (Pon día, fecha y hora para tomar acción)

4.- La Acción (Hazlo)

5.- Análisis de resultados (parar y analizar lo que hemos hecho)

Si tras estos pasos no lo has logrado o no lo has logrado con la firmeza que tú querías, no te preocupes, ten en cuenta siempre que si no lo has hecho es porque estabas satisfaciendo otra necesidad inconsciente que a lo mejor no veías.

Así pues no te machaques, vuelve a las preguntas y al método ADELA y verás como acabarás consiguiéndolo.

Los grandes éxitos siempre son el fruto de las pequeñas acciones sostenidas en el día día, así que no quieras transformarte completamente de hoy para mañana, ten paciencia y autocompasión contigo.

Lo importante es que lo hagas un poquito mejor que la semana pasada, mucho mejor que el mes pasado y infinitamente mejor que el año pasado, ten en cuenta que el factor clave no es donde estás si no la tendencia que llevas, porque es la que marca donde vas a llegar.

Espero que te sirva y me encantará que me dejes tus comentarios bajo este post 😉

Un fuerte abrazo,

David.

www.davidbertrancoach.com

COMO GESTIONAR LOS MIEDOS

Aprende a gestionar tus miedos y que no sean ellos quienes te gestionen a ti.

Si no aprendemos a gestionar nuestros miedos, serán ellos quienes nos gestionen a nosotros. La gestión del miedo es fundamental para poder vivir la vida de manera sana y equilibrada, a menudo nuestros miedos nos condicionan y nos limitan mucho más de lo que deberían, así que hoy vamos a descubrir porqué ocurre esto y qué recursos tenemos para poder gestionar bien nuestros miedos, evitando así que sean ellos quienes nos gestionen a nosotros.

En primer lugar debemos empezar por distinguir que experimentamos dos tipos de miedos, los miedos racionales y los miedos irracionales. Los miedos racionales son absolutamente necesarios, pues nos advierten de ciertos peligros y nos ayudan para que no caigamos en ellos, el miedo racional a la altura por ejemplo, evita que nos tiremos por un barranco, el miedo también nos impide que crucemos una calle justo cuando pasa un camión, los miedos racionales pues, son buenos y necesarios.

Los miedos irracionales sin embargo no son tan buenos, así pues son estos los que debemos aprender a gestionar, pues son los que nos bloquean y nos limitan, a menudo innecesariamente. En este tipo de miedos encontramos el miedo a lo que pueda pasar, el miedo a lo que puedan decir, el miedo a lo que va ser de mí o de las personas que quiero etc.

Si nos fijamos bien, nos daremos cuenta de que estos miedos siempre son una proyección psicológica de algo que no está ocurriendo, estamos temiendo algo que puede pasar pero que no está pasando, es una “pre-ocupación” que se convierte en una preocupación para nosotros.

Pero el problema de pre ocuparnos (ocuparnos antes de hora) es que nuestras fantasías siempre son infinitamente peores que la realidad, nuestro cerebro está diseñado para que prestemos más atención a lo que no tenemos que a lo que si tenemos, de ver el peligro antes de hora para prepararnos, se trata de un mecanismo de supervivencia que nos ha permitido llegar hasta aquí, pero al que a menudo le damos excesiva importancia.

Te propongo un pequeño ejercicio para demostrarte que esto es así: te sugiero que escribas en un papel cuáles son los siete principales miedos que sientes que existen en tu vida, luego dobla el papel y introdúcelo dentro de un libro que no utilices, ponte un recordatorio en tu agenda que te recuerde revisar el papel dentro de seis meses, verás como más del 95% de nuestros miedos nunca acaban cumpliéndose, así que nos pasamos el día sufriendo por cosas que nunca ocurren.

El mejor antídoto para poder lidiar con nuestros miedos, es la conciencia, el darse cuenta de que somos una fábrica de fantasías tremendistas y convertirnos en seres capaces de interrumpir el patrón que hay entre la fantasía que construye nuestro cerebro y el miedo real y objetivo de algo que está ocurriendo en el presente.

El mejor consejo que puedo darte es: PASA DE LA PRE-OCUPACIÓN a la OCUPACIÓN, si no está ocurriendo ahora no te preocupes, si puedes ocuparte para prevenir que no ocurra esto que temes, ocúpate, pero no te pre-ocupes, la preocupación es una tortura que no sirve para nada, en definitiva, o te ocupas de ello o lo dejas ir y si llega, ya te ocuparás cuando llegue.

Espero que te sirva esta reflexión y me encantaría saber tu opinión, así que si te apetece, déjame un comentario 😉

DavidBertranCoach.com

LOS 3 SECRETOS PARA ALCANZAR LA PAZ INTERIOR

Parece que cada vez nos cuesta más obtener esta ansiada paz interior de la que muchos sabios hablan, pero en realidad es más sencillo de lo que parece, pues existen tres pilares bajo los cuales se sostiene el 99% de nuestra paz interior, así que en este post vamos a analizarlos y ver de qué manera podemos integrarlos a nuestra vida.

El primero seguro que te lo habrán mencionado alguna vez, se trata de algo básico para tu paz interior:

1.- ACEPTATE DE UNA VEZ

La aceptación de nosotros mismos es el primer requerimiento imprescindible para nuestra paz interior. Si estamos en permanente desacuerdo con quienes somos, nunca estaremos en paz con nosotros mismos.

Pero para poder llegar a debemos antes tomar plena consciencia de quienes somos, es decir, trabajar a fondo nuestro auto conocimiento para reconocernos sin máscaras ni auto engaños y aceptarnos totalmente, físicamente, emocionalmente, intelectualmente y espiritualmente.

Seguro que hay partes de ti que no te gustan, está bien que quieras trascenderlas y cambiarlas, aunque para poder trascender estos aspectos de ti que no te gustan primero deberás aceptarlos, no puedes negarlos porque existen y forman parte de tu ser. Para aceptarte debes verte, cuando te niegas algo te ciegas, y del mismo modo que no puedes pintar una pared que no ves no podrás cambiar nunca algo de ti que esté en tu área

Una vez aceptados de corazón, podrás establecer tu plan para cambiarlos, pero siempre partiendo desde esta base de haber aceptado primero que eso forma parte de ti.

Gran parte de tu paz interior se consigue a través de la aceptación profunda de lo que eres.

Me acepto con todas mis luces y mis sombras: Aceptarse a uno mismo es ser capaz de verse con todas las luces y las sombras que existen y que forman parte de nosotros. Aceptar nuestras luces suele costar menos, pero aceptar nuestras sombras es algo a lo que solemos resistirnos, te propongo que hagas un ejercicio simple para encontrar cuales son tus 3 principales luces (habilidades, virtudes, valores…) y tus 3 principales sombras (aquello de ti que no te gusta y que deseas cambiar).

El segundo secreto para alcanzar nuestra paz interior también es simple aunque no es nada sencillo.

2.- ACEPTA A LOS DEMÁS DE UNA VEZ

Si hay algo que altera nuestra paz interior constantemente es pretender cambiar aquello que no podemos cambiar, en este sentido, el ser humano es especialista en desear que los demás sean distintos de cómo son, que piensen, digan, hagan, o sientan aquello que nosotros queremos más que aquello que ellos quieren. Debemos tener muy claro que nadie cambia si no quiere cambiar y querer cambiar al otro es una fuente inagotable de sufrimiento, además de ser una fuente de desgaste relacional que a menudo acaba cargándose muchas relaciones, así que o aceptas al otro tal y como es o déjalo en paz y sigue tu camino, o te aceptan a ti tal y como eres o que te dejen en paz y sigan su camino.

Pero existe otra trampa escondida en el querer cambiar al otro, ya que pretender cambiar al otro es a menudo la mejor excusa para no mirarse a uno mismo, echando la mirada fuera para no mirar dentro, mientras me ocupo del otro y le culpabilizo de mi infelicidad, no me responsabilizo de mi y de lo que siento.

Como decíamos, no debes cambiar a nadie ni nadie debe cambiarte, tú solo debes cambiar por ti, porque te apetece y porque lo deseas, pero nunca debes cambiar por complacer al otro, pues vas a pagar un peaje muy alto y vas a mostrarle que puedes someterte y dejar de ser lo que tu eres a merced de sus deseos.

Si el otro es excesivamente tóxico para ti, apártate de esa persona, pero no sin antes haberla aprovechado como un fantástico espejo para ver en ti aquello que solo puedes ver a través del otro.

Te sugiero un ejercicio, pregúntate sinceramente ¿Qué te cuesta aceptar de un ser querido?, cuando lo tengas, hazte esta segunda pregunta: ¿Qué me dice esto de mi, qué puedo aprender?

El tercer secreto también es muy simple como concepto pero no es nada sencillo de implementar en nuestras vidas.

3.- ACEPTA DE UNA VEZ LO QUE SUCEDE EN TU VIDA

La verdadera aceptación es estar en paz con tu realidad. La vida suele ponernos delante lo que necesitamos, aunque en muchas ocasiones no sea lo que nosotros quisiéramos. Siempre tenemos una oportunidad de aprender y de trascender algo con aquello que se nos presenta en la vida, la clave no esta en lo que nos pasa sino en qué hacemos con aquello que nos pasa.

Si lo que sucede en tu vida no te gusta y no depende de ti, apártate, cambia de rumbo para no cruzarte con eso.

Si lo que sucede en tu vida no te gusta pero depende de ti, acepta lo que hay cuanto antes y haz todo lo que esté en tu mano para cambiar la situación.

En este caso te sugiero también que te hagas una pregunta: ¿Qué me cuesta aceptar en estos momentos de lo que sucede en mi vida? cuando lo tengas claro hazte esta segunda pregunta:  ¿Qué lección puede haber detrás de ello?

Ya ves que más del 99% del sufrimiento del ser humano se debe a una falta de aceptación. Aceptación de mi, aceptación de lo que sucede, aceptación del comportamiento de los demás… así pues, si somos capaces de trabajar nuestra capacidad de aceptar podremos ahorrarnos gran parte de nuestro sufrimiento.

¿Cómo lo ves tú? Me gustaría que me dejaras tus comentarios 😉

DavidBertranCoach.com